lunes, 30 de diciembre de 2013

La vuelta de los habilitados nacionales

   Hasta la aprobación de la Ley 7/2007, del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), los funcionarios que desempeñaban determinados puestos en la Administración Local (Secretaría, Intervención y Tesorería) eran denominados funcionarios locales con habilitación de carácter nacional.
    A partir del EBEP (DA 2ª) y quizás por eso de no enfadar a los nacionalistas, se cambió el último término por el de "estatal". Las funciones eran las mismas pero cambiaba el nombre.
Ahora, sorprendentemente, la Ley 27/2013, de27 de diciembre, de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local. ha dado nuevo contenido al artículo 92 de la Ley 7/1985, de Bases del Régimen Local, volviendo al concepto tradicional. ¿Error o querer dejar claros los términos?

   La nueva Ley de racionalización local deja claro en su exposición de motivos que deseando reforzar la independencia de este colectivo, tan castigado y menospreciado por infinidad de malos cargos electos, recupera para el Estado las competencias de selección, formación y habilitación.

    No parece un error el cambio de denominación, por cuanto aparece en el texto de la iniciativa publicada en el Boletín Oficial de las cortes el pasado 6 de septiembre. Ahora, la Ley 27/2013 da nuevo contenido y regula mejor su papel en la Administración Local, dejando clara su función a nivel nacional.

lunes, 9 de diciembre de 2013

DESPIDO DE FUNCIONARIOS, ¿DE VERDAD?

   Hace unos días aparecía en varios medios de comunicación con titulares muy llamativos que los funcionarios iban a poder ser despedidos por un bajo rendimiento. La noticia partía de las conclusiones publicadas por el Grupo de Trabajo sobre la evaluación del desempeño creado dentro de la Comisión de Coordinación del Empleo público.
   Dicho Grupo surgió en el seno del Ministerio de Hacienda en diciembre de 2012 para estudiar el desarrollo del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) en materia de evaluación del desempeño (al igual que sobre carrera, movilidad y personal directivo).

   Pues bien, la noticia en la prensa hablaba como algo novedoso, con grandes titulares, de esa posibilidad de despido, algo que a buen seguro alegraría a más de un ciudadano crítico con la función pública pero que también desearía ser funcionario.
   Leídas las conclusiones del Grupo de trabajo lo único que se aprecia claramente es un repaso sobre el concepto y el sistema de evaluación del desempeño, sus elementos claves y algunas cuestiones que deben aclararse en un futuro, todo ello con el único fin de mejorar la calidad de los servicios públicos, y la única referencia a la remoción (que no despido) de los funcionarios es respecto a los que obtuviesen sus plazas por concurso, como también establece el EBEP, punto que mencionaba la prensa casi de pasada.

   Bien es cierto que la evaluación debe extenderse a todo el sector público en aras de una mayor eficacia y eficiencia en el trabajo diario de los servidores públicos, castigando adecuadamente a quienes se descuidan en sus deberes, pero otra es que de buenas a primeras se rompa con el derecho a la inamovilidad, o mejor dicho, a la plaza (que no al puesto) y con la imparcialidad que aquella asegura al funcionario y por extensión a su trabajo, más teniendo en cuenta los constantes intento de los políticos por manejar a su antojo la res publica.

   Salvo que el informe completo del Grupo de trabajo incluya alguna propuesta que no haya mencionado en las conclusiones respecto al posible despido de funcionarios, lo cual diría muy poco de aquel por la importancia del tema, me temo que la noticia no pasa de ser una mala interpretación de las conclusiones por parte de la prensa o que la finalidad sea el sensacionalismo.

   Muchas normas tendrían que cambiar, comenzando por el propio EBEP, para que el bajo desempeño lleve al despido (aunque si los políticos se empeñan no lo descartaría tampoco), pero creo que no van por ahí los tiros sino por establecer unas reglas generales y básica sobre la evaluación y poderla aplicar mejor en todas las Administraciones Públicas.